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Parálisis facial: tipos, causas y opciones de tratamiento

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Dr. José Eduardo Telich · Actualizado 19/08/2026
Side profile of a middle-aged woman with dark hair, resting her chin on her hand.

La parálisis facial es la pérdida total o parcial del movimiento muscular voluntario en un lado de la cara, causada por una lesión o disfunción del nervio facial (VII par craneal). Se clasifica en central o periférica según el sitio de la lesión, y su manejo varía desde medicamentos en la fase aguda hasta cirugía reconstructiva cuando no hay recuperación espontánea. La protección ocular es una prioridad desde el primer día.

La parálisis facial es una de las condiciones neurológicas y reconstructivas que mayor impacto tiene en la calidad de vida de quien la padece: afecta la expresión, la comunicación, la alimentación y la protección del ojo. Entender sus tipos, causas y opciones de tratamiento es el primer paso para tomar decisiones informadas y buscar atención especializada a tiempo.

¿Qué es la parálisis facial y qué funciones se pierden?

La parálisis facial es la pérdida total o parcial del movimiento muscular voluntario en un lado de la cara, producida por un fallo en la conducción del nervio facial. Afecta simultáneamente la expresión emocional, el cierre del párpado, la competencia oral y, en algunos casos, el gusto y la tolerancia al sonido.

El nervio facial —séptimo par craneal— es el responsable de coordinar los músculos de la mímica. Nace en el tronco cerebral, recorre un canal óseo dentro del hueso temporal y se ramifica en la cara para inervar desde la frente hasta el mentón. Cuando este nervio se comprime, inflama o secciona en cualquier punto de su trayecto, los músculos que dependen de él dejan de recibir la señal necesaria para contraerse.

Las funciones que pueden verse comprometidas incluyen: levantar la ceja, cerrar el ojo completamente, sonreír simétricamente, inflar los carrillos, articular ciertos sonidos y contener líquidos en la boca. La pérdida del cierre palpebral es la complicación más urgente, porque expone la córnea a lesiones que pueden afectar la visión.

¿Cuál es la diferencia entre parálisis facial central y periférica?

La distinción entre parálisis facial central y periférica es clínicamente crítica: determina la urgencia del manejo y el especialista que debe intervenir primero. En la forma periférica se afecta toda la hemicara —frente, ojo y boca—; en la central, la frente queda preservada porque recibe inervación bilateral desde el cerebro.

La parálisis facial periférica ocurre cuando la lesión está en el nervio facial mismo, fuera del cerebro. La causa más frecuente es la parálisis de Bell, de origen idiopático y generalmente asociada a reactivación viral. Según el National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS/NIH), la parálisis de Bell es la causa más común de parálisis facial periférica unilateral aguda.

La parálisis facial central se origina en el cerebro o el tronco cerebral —por un evento vascular, tumor o desmielinización— y típicamente respeta la musculatura de la frente. Cuando la debilidad facial se acompaña de otros síntomas como dificultad para hablar, debilidad en un brazo o pierna, o alteración de la conciencia, se trata de una emergencia médica que requiere atención inmediata en urgencias para descartar un evento cerebrovascular.

¿Cuáles son las causas más frecuentes de parálisis facial?

Las causas de parálisis facial son diversas y su identificación orienta el tratamiento. La etiología más común es idiopática (parálisis de Bell), pero existen causas infecciosas, traumáticas, tumorales, iatrogénicas y congénitas que deben descartarse mediante una valoración clínica completa.

CategoríaEjemplos principalesObservaciones clínicas
IdiopáticaParálisis de BellCausa más frecuente; asociada a reactivación del virus herpes simple tipo 1
InfecciosaSíndrome de Ramsay Hunt (herpes zóster ótico), otitis media, enfermedad de LymeEl síndrome de Ramsay Hunt puede asociarse a vesículas en el oído y mayor riesgo de secuelas
TraumáticaFractura de hueso temporal, trauma facial, lesión durante el partoPuede requerir exploración quirúrgica del nervio según el grado de lesión
TumoralSchwannoma del nervio facial, tumor parotídeo, colesteatomaLa parálisis de instauración lenta o progresiva obliga a descartar neoplasia
IatrogénicaCirugía de parótida, cirugía de oído medio, procedimientos en la base del cráneoLa rehabilitación y la cirugía reconstructiva son opciones cuando el nervio no se recupera
CongénitaSíndrome de Möbius, aplasia del nervio facialRequiere abordaje multidisciplinario desde etapas tempranas de la vida
Central (neurológica)Evento cerebrovascular, esclerosis múltiple, tumor cerebralEmergencia médica cuando se sospecha; preserva la musculatura frontal

Una parálisis facial que se instala de forma lenta y progresiva, o que se acompaña de masa palpable en la región parotídea o el oído, requiere estudios de imagen y valoración especializada para descartar una causa tumoral antes de iniciar cualquier tratamiento.

¿Cómo se evalúa la gravedad de una parálisis facial?

La escala de House-Brackmann es el instrumento de graduación más utilizado en la práctica clínica para cuantificar el grado de disfunción del nervio facial. Fue desarrollada por House y Brackmann y publicada en la revista Otolaryngology–Head and Neck Surgery en 1985; desde entonces es la referencia estándar en la literatura especializada.

La escala clasifica la función del nervio en seis grados: el grado I corresponde a función normal; el grado VI, a parálisis completa sin movimiento. Los grados intermedios describen distintos niveles de debilidad, asimetría en reposo y capacidad de cierre ocular. Esta graduación orienta las decisiones terapéuticas: los grados leves pueden manejarse con observación y medicamentos, mientras que los grados V y VI persistentes suelen requerir intervención quirúrgica.

Además de la escala House-Brackmann, el médico puede solicitar electromiografía y estudios de conducción nerviosa para evaluar la integridad funcional del nervio, así como estudios de imagen (resonancia magnética o tomografía) cuando se sospecha una causa estructural. La valoración clínica presencial es indispensable para determinar el grado de afectación y el plan de manejo adecuado para cada paciente.

¿Qué opciones de tratamiento existen según la fase de la parálisis facial?

El tratamiento de la parálisis facial depende de la causa, el grado de afectación y el tiempo de evolución. Se organiza en tres fases: manejo agudo, rehabilitación y, cuando no hay recuperación suficiente, opciones quirúrgicas reconstructivas.

Fase aguda (primeras semanas): El objetivo es reducir la inflamación del nervio y tratar la causa subyacente. En la parálisis de Bell, las guías clínicas respaldan el uso de corticosteroides orales iniciados dentro de las primeras 72 horas del inicio de los síntomas; en casos con sospecha de etiología viral herpética, puede añadirse tratamiento antiviral. La protección ocular se inicia desde el primer día (véase la siguiente sección).

Fase de rehabilitación: La fisioterapia y la rehabilitación neuromuscular facial pueden contribuir a la recuperación de la movilidad y a prevenir la sincinesia —movimientos involuntarios que ocurren cuando el nervio se regenera de forma desordenada—. La biofeedback y los ejercicios dirigidos por un terapeuta especializado forman parte de este proceso.

Opciones quirúrgicas: Cuando la parálisis persiste sin recuperación funcional adecuada, la cirugía reconstructiva ofrece diversas alternativas según el tiempo de evolución y el estado del nervio. Entre ellas se encuentran la descompresión del nervio facial, la neurorrafia (sutura del nervio), los injertos nerviosos, la transposición de nervios (como el nervio masetérico o el hipogloso), y las técnicas de reanimación facial dinámica mediante transferencia de músculo libre. Para las secuelas estáticas —como la ptosis del párpado inferior o la asimetría en reposo— existen procedimientos complementarios que pueden mejorar la simetría y la función. El Dr. José Telich cuenta con alta especialidad en cirugía de parálisis facial por la Universidad Nacional Autónoma de México, lo que le permite ofrecer una valoración integral de estas opciones.

¿Por qué la protección ocular es urgente desde el inicio de la parálisis facial?

La incapacidad para cerrar el párpado completamente —lagoftalmos— expone la córnea a resequedad, abrasión e infección desde las primeras horas de la parálisis facial. Sin protección adecuada, pueden desarrollarse úlceras corneales que comprometen la visión de forma permanente.

Las medidas de protección ocular incluyen el uso frecuente de lágrimas artificiales durante el día, ungüento lubricante ocular por la noche, y oclusión del ojo con parche o cámara húmeda durante el sueño. En casos de lagoftalmos severo o cuando el paciente no puede garantizar la aplicación constante de estas medidas, el médico puede considerar opciones como la tarsorrafia temporal (sutura parcial de los párpados) o la colocación de pesas de oro en el párpado superior para facilitar el cierre pasivo.

La evaluación oftalmológica forma parte del manejo multidisciplinario de la parálisis facial. Cualquier signo de irritación, enrojecimiento o dolor ocular debe atenderse de inmediato, independientemente de la fase en que se encuentre la parálisis.

Si usted o un familiar han recibido un diagnóstico de parálisis facial y desean conocer las opciones de valoración y tratamiento reconstructivo disponibles, el Dr. José Eduardo Telich Tarriba atiende en el Hospital Ángeles del Pedregal, Ciudad de México, y en Tuxpan, Veracruz. Puede solicitar una consulta de valoración a través de WhatsApp al 55 1392 3848. La valoración presencial es el punto de partida para determinar el plan de manejo más adecuado para cada caso.

Preguntas frecuentes

¿La parálisis facial siempre afecta toda la mitad de la cara?

No siempre. En la parálisis periférica se afecta toda la hemicara, incluyendo frente y párpado. En la parálisis central —originada en el cerebro— la frente suele conservar su movilidad porque recibe inervación de ambos hemisferios. Esta diferencia es clave para orientar el diagnóstico y la urgencia del manejo.

¿Cuánto tiempo puede tardar en recuperarse una parálisis de Bell?

La evolución varía según cada paciente. Según MedlinePlus (NIH), la mayoría de las personas con parálisis de Bell inician mejoría en pocas semanas; sin embargo, la recuperación completa puede tomar meses y no siempre es total. El Dr. José Telich evalúa cada caso de forma individual para determinar si se requiere manejo adicional.

¿Qué es la sincinesia y cuándo aparece?

La sincinesia es un movimiento facial involuntario que ocurre al intentar realizar otro movimiento voluntario —por ejemplo, que el ojo se cierre al sonreír—. Aparece durante la fase de regeneración nerviosa y es una secuela frecuente de la parálisis facial. La rehabilitación neuromuscular especializada puede ayudar a reducir su impacto funcional.

¿Existe cirugía para la parálisis facial que no se recupera sola?

Sí. Cuando la parálisis facial no se recupera con tratamiento médico y rehabilitación, existen opciones quirúrgicas reconstructivas como injertos nerviosos, transposición de nervios y transferencia de músculo libre. El Dr. José Telich, con alta especialidad en cirugía de parálisis facial por la UNAM, puede orientar sobre las alternativas disponibles según el tiempo de evolución y el estado del nervio.

¿La parálisis facial puede ser señal de un derrame cerebral?

Puede serlo. Cuando la debilidad facial se acompaña de dificultad para hablar, pérdida de fuerza en un brazo o pierna, o alteración de la conciencia, se trata de una emergencia médica. En ese caso, se debe acudir de inmediato a urgencias para descartar un evento cerebrovascular, ya que el tiempo de atención es determinante.

Conclusión

La parálisis facial es una condición que requiere evaluación oportuna, manejo multidisciplinario y, en los casos que no se recuperan espontáneamente, la valoración de opciones quirúrgicas reconstructivas. Identificar si la parálisis es central o periférica, conocer su causa y graduar su severidad con herramientas como la escala House-Brackmann son pasos fundamentales para diseñar un plan de tratamiento adecuado. La protección ocular desde el primer día y la rehabilitación temprana son pilares que no deben postergarse.

Para conocer más sobre el perfil clínico y la formación del especialista, puede consultar la página del Dr. José Eduardo Telich Tarriba. Si desea información específica sobre el abordaje quirúrgico reconstructivo, visite la sección de parálisis facial del sitio. Para otras condiciones del rostro que pueden abordarse de forma complementaria, consulte la sección de rejuvenecimiento facial.

El Dr. José Eduardo Telich Tarriba es cirujano plástico especialista en cirugía plástica, estética y reconstructiva, con alta especialidad en cirugía de parálisis facial por la Universidad Nacional Autónoma de México. Médico por la Universidad Panamericana (cédula profesional 7903171), con especialidad en el Hospital General “Dr. Manuel Gea González” (cédula de especialista 11523848) y certificación del Consejo Mexicano de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (No. 2154). Aviso COFEPRIS 213300202A0418. Atiende en el Hospital Ángeles del Pedregal, Ciudad de México, y en Tuxpan, Veracruz.

Este contenido tiene fines informativos y no sustituye una consulta médica ni constituye un diagnóstico.

Referencias

  1. National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS/NIH). Parálisis de Bell. Disponible en: https://www.ninds.nih.gov/es/health-information/disorders/paralisis-de-bell
  2. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Parálisis facial. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003028.htm
  3. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Parálisis de Bell. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000773.htm
  4. Hospital General “Dr. Manuel Gea González” — Secretaría de Salud de México. Clínica de parálisis facial y nervio periférico. Disponible en: https://www.gob.mx/salud/hospitalgea/acciones-y-programas/clinica-de-paralisis-facial-y-nervio-periferico
  5. House JW, Brackmann DE. Facial nerve grading system. Otolaryngology–Head and Neck Surgery, 1985; 93(2): 146-147.

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Dr. José Eduardo Telich Tarriba Cirujano plástico certificado
Cirujano plástico certificado (CONACEM 2154), con alta especialidad en parálisis facial por la UNAM.
Este contenido es informativo y no sustituye una valoración médica presencial. Aviso de Publicidad COFEPRIS 213300202A0418.

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