Ritidectomía o lifting facial: qué corrige y qué no

La ritidectomía (lifting facial) es un procedimiento quirúrgico que actúa sobre la piel y el sistema musculoaponeurótico superficial (SMAS) para corregir el descolgamiento del tercio medio e inferior del rostro, la papada y las bandas cervicales. No corrige la calidad de la piel, las manchas, las arrugas finas superficiales ni la pérdida de volumen; para esos objetivos suelen combinarse otros procedimientos. Los resultados varían según la anatomía y el estado de salud de cada paciente.
- ¿Qué es la ritidectomía y sobre qué planos actúa?
- ¿Qué signos de envejecimiento corrige el lifting facial?
- ¿Qué no puede corregir la ritidectomía por sí sola?
- ¿Qué tipos de lifting facial existen y en qué se diferencian?
- ¿Quién puede ser candidato a una ritidectomía?
- ¿Cómo es la recuperación y cuáles son los riesgos?
La ritidectomía, conocida también como lifting facial, es uno de los procedimientos de rejuvenecimiento quirúrgico más estudiados en cirugía plástica. Comprender con precisión qué corrige y qué no es el primer paso para que un paciente tome una decisión informada y con expectativas realistas.
¿Qué es la ritidectomía y sobre qué planos anatómicos actúa?
La ritidectomía es un procedimiento quirúrgico que reposiciona y tensa los tejidos del rostro y el cuello actuando en dos planos principales: la piel y el sistema musculoaponeurótico superficial (SMAS). El SMAS es la capa de tejido fibroso y muscular que conecta la piel con las estructuras profundas del rostro; su manipulación es lo que distingue a la ritidectomía moderna de técnicas más antiguas que solo tensaban la piel.
Al intervenir el SMAS, el cirujano puede reposicionar estructuras que han descendido con el tiempo de forma más duradera y con un aspecto más natural que si solo se retirara piel. Según la American Society of Plastic Surgeons (ASPS), el lifting facial es uno de los procedimientos cosméticos quirúrgicos más realizados a nivel mundial.
Las incisiones se realizan habitualmente en la zona de las sienes, contornean el pabellón auricular y continúan hacia el cuero cabelludo posterior. Cuando se incluye el cuello, se añade una incisión pequeña bajo el mentón para abordar el músculo platisma. La ubicación de estas incisiones busca que las cicatrices queden ocultas en los pliegues naturales y el cabello.
¿Qué signos de envejecimiento corrige el lifting facial?
La ritidectomía está diseñada para corregir el descolgamiento de los tejidos del tercio medio e inferior del rostro, la pérdida de definición del contorno mandibular, la papada y las bandas verticales del cuello (bandas del platisma). Estos cambios son consecuencia del descenso gravitacional de los tejidos y la laxitud progresiva del SMAS.
Los signos que la ritidectomía puede abordar de forma directa incluyen:
- Descolgamiento del tercio medio: caída de los tejidos malares y surcos nasogenianos marcados por ptosis tisular.
- Pérdida de definición mandibular: borrosidad del ángulo de la mandíbula y acumulación de tejido en la zona del jowl (papada lateral).
- Papada central: exceso de piel y grasa submentoniana que puede abordarse en el mismo tiempo quirúrgico.
- Bandas cervicales del platisma: cuerdas verticales visibles en el cuello por separación de los bordes del músculo platisma.
- Exceso de piel redundante en mejillas y cuello.

La ASPS describe el lifting facial como un procedimiento que mejora los signos visibles de envejecimiento en el rostro y el cuello al reposicionar músculos y tejidos profundos y retirar el exceso de piel.
¿Qué no puede corregir la ritidectomía por sí sola?
La ritidectomía actúa sobre el descolgamiento y el exceso de piel, pero no modifica la calidad intrínseca de la piel, las manchas, las arrugas finas superficiales ni la pérdida de volumen facial. Estos aspectos requieren procedimientos complementarios distintos.
Es frecuente que los pacientes lleguen a consulta con expectativas que van más allá del alcance quirúrgico del lifting. Los siguientes cambios no se corrigen con una ritidectomía aislada:
- Textura y calidad de la piel: manchas solares, poros dilatados, cicatrices de acné o daño actínico requieren tratamientos dermatológicos o láser.
- Arrugas finas superficiales: las líneas periorbitarias finas, el código de barras peribucal o las arrugas de expresión responden mejor a toxina botulínica o resurfacing.
- Pérdida de volumen: el envejecimiento también implica pérdida de grasa facial y reabsorción ósea; esto se aborda con rellenos de ácido hialurónico o lipotransferencia, no con tensado de tejidos.
- Ptosis del párpado superior o bolsas palpebrales: estas alteraciones corresponden a la blefaroplastia, que puede realizarse en el mismo tiempo quirúrgico si el cirujano lo considera pertinente.
- Descolgamiento del tercio superior: la frente caída y las cejas bajas se abordan con ritidectomía frontal o lifting de cejas, procedimientos distintos al lifting facial estándar.
Esta distinción es clínicamente relevante: una valoración presencial permite al cirujano identificar qué combinación de procedimientos responde mejor a las necesidades anatómicas de cada paciente.
¿Qué tipos de lifting facial existen y en qué se diferencian?
Existen varias modalidades de ritidectomía que se clasifican según la extensión de los tejidos abordados y la técnica quirúrgica empleada. La elección depende del grado de envejecimiento, la anatomía del paciente y los objetivos clínicos definidos en la valoración preoperatoria.
| Tipo de lifting | Zona que aborda | Extensión de incisiones | Perfil de paciente habitual |
|---|---|---|---|
| Lifting completo (ritidectomía total) | Tercio medio, mandíbula y cuello | Sien, contorno auricular y cuero cabelludo posterior | Laxitud moderada a severa en cara y cuello |
| Lifting de cuello aislado | Cuello y zona submentoniana | Retroauricular y submentoniana | Laxitud cervical con cara relativamente conservada |
| Mini-lifting (MACS o similar) | Tercio inferior y mandíbula | Preauricular reducida | Laxitud leve a moderada, paciente más joven |
| Lifting frontal o de cejas | Frente y tercio superior | Coronal o endoscópica en cuero cabelludo | Ptosis de cejas y surcos frontales marcados |
| Lifting del tercio medio | Mejillas y surco nasogeniano | Temporal y preauricular | Descenso malar aislado |
La combinación de técnicas en un mismo tiempo quirúrgico es habitual. Por ejemplo, un lifting completo puede realizarse junto con blefaroplastia o lipotransferencia facial cuando la valoración clínica lo justifica.
¿Quién puede ser candidato a una ritidectomía?
El perfil de candidato a una ritidectomía no se define únicamente por la edad, sino por la presencia de laxitud tisular significativa, un estado de salud general adecuado y expectativas realistas sobre los resultados. La valoración presencial con el cirujano es indispensable para determinar la candidatura.
En términos generales, los factores que el cirujano evalúa incluyen:
- Grado de laxitud: la ritidectomía está indicada cuando existe descolgamiento real de los tejidos, no solo cambios en la calidad de la piel.
- Estado de salud general: condiciones como hipertensión no controlada, trastornos de coagulación, diabetes descompensada o tabaquismo activo aumentan el riesgo quirúrgico y pueden contraindicar el procedimiento o requerir preparación previa.
- Tabaquismo: el tabaco compromete la circulación cutánea y aumenta el riesgo de necrosis de colgajos; muchos cirujanos solicitan suspenderlo varias semanas antes y después de la cirugía.
- Elasticidad de la piel: una piel con buena elasticidad residual responde mejor al tensado quirúrgico.
- Expectativas: el paciente debe comprender que los resultados varían según su anatomía individual y que la cirugía no detiene el proceso de envejecimiento.
La edad cronológica es un dato orientativo, pero no determinante. Pacientes de 45 años con laxitud marcada pueden ser candidatos, mientras que pacientes de 65 años con buena tonicidad tisular y comorbilidades controladas también pueden serlo, siempre tras valoración individualizada.
¿Cómo es la recuperación y cuáles son los riesgos?
La recuperación de una ritidectomía se desarrolla por etapas. La inflamación y los hematomas son más notorios durante la primera semana; la mayor parte del edema se resuelve en las primeras dos a tres semanas, aunque la consolidación completa de los tejidos puede tomar varios meses. Los resultados varían según cada paciente y su anatomía.
Etapas orientativas de la recuperación:
- Primeros 3-5 días: reposo relativo, cabeza elevada, aplicación de frío local según indicación médica. Es habitual la presencia de drenajes durante las primeras 24-48 horas.
- Primera a segunda semana: retiro de puntos, uso de prendas de compresión cervical si el cirujano lo indica, restricción de actividad física intensa.
- Tercera a cuarta semana: reducción significativa del edema; la mayoría de los pacientes puede reincorporarse a actividades sociales con maquillaje.
- Meses 2-6: maduración de cicatrices y asentamiento definitivo de los tejidos.

Ubicación de las cicatrices: se sitúan en la zona de las sienes, el contorno del pabellón auricular (preauricular y retroauricular) y el cuero cabelludo posterior. Con el tiempo tienden a volverse poco visibles, aunque su evolución depende de factores individuales como el fototipo y la tendencia a cicatrización hipertrófica.
Riesgos del procedimiento: como toda cirugía, la ritidectomía conlleva riesgos que el paciente debe conocer antes de tomar una decisión. Entre los más relevantes se encuentran:
- Hematoma (la complicación más frecuente según la literatura especializada).
- Infección.
- Necrosis cutánea, especialmente en pacientes fumadores.
- Lesión de ramas del nervio facial: aunque poco frecuente en manos de un cirujano certificado, es la complicación más temida. Puede manifestarse como debilidad o parálisis transitoria o, en casos excepcionales, permanente de alguna zona del rostro. La proximidad del nervio facial a los planos quirúrgicos exige un conocimiento anatómico preciso.
- Cicatrices hipertróficas o queloides.
- Asimetría residual.
- Cambios en la sensibilidad cutánea.
El Dr. José Telich cuenta con alta especialidad en cirugía de parálisis facial por la UNAM, lo que le otorga un conocimiento anatómico profundo del nervio facial y sus ramas, relevante tanto para la prevención de esta complicación como para su manejo en caso de presentarse.
Si estás evaluando una ritidectomía o lifting facial y deseas conocer si eres candidato, el primer paso es una valoración presencial. El Dr. José Eduardo Telich Tarriba atiende en el Hospital Ángeles del Pedregal, Consultorio 1050, en Ciudad de México, y en Tuxpan, Veracruz. Puedes agendar tu consulta directamente por WhatsApp al 55 1392 3848. En la consulta se evalúa tu anatomía, tu estado de salud y tus objetivos para ofrecerte información clara y personalizada, sin compromisos.
Preguntas frecuentes
¿Bajo qué tipo de anestesia se realiza una ritidectomía?
La ritidectomía se realiza habitualmente bajo anestesia general o sedación profunda con anestesia local, según la extensión del procedimiento y la evaluación del anestesiólogo. La decisión se toma de forma individualizada durante la valoración preoperatoria. El Dr. José Telich trabaja en el Hospital Ángeles del Pedregal, donde el paciente cuenta con el respaldo de un equipo anestesiológico certificado.
¿Cuánto tiempo dura la cirugía de lifting facial?
La duración varía según la extensión del procedimiento. Un lifting completo con abordaje cervical puede tomar entre tres y cinco horas en quirófano. Un mini-lifting o procedimiento segmentado suele ser más breve. El tiempo exacto depende de la técnica seleccionada y de si se combinan procedimientos adicionales.
¿Cuándo puedo retomar el ejercicio después de una ritidectomía?
En general, la actividad física de baja intensidad puede retomarse gradualmente a partir de las tres o cuatro semanas, y el ejercicio de alta intensidad suele permitirse después de las seis semanas, siempre con autorización del cirujano. Cada caso es distinto; el Dr. José Telich establece las indicaciones postoperatorias de forma individualizada.
¿Las cicatrices del lifting facial son visibles?
Las incisiones se diseñan para quedar ocultas en los pliegues naturales del pabellón auricular, la zona retroauricular y el cuero cabelludo. Con el tiempo y los cuidados adecuados, las cicatrices tienden a volverse poco perceptibles, aunque su evolución depende de factores individuales como el fototipo cutáneo y la tendencia personal a cicatrización.
¿Qué señales de alerta debo conocer durante la recuperación?
Es importante acudir de inmediato al cirujano si se presenta aumento súbito de la inflamación en un solo lado (posible hematoma), fiebre persistente, salida de secreción purulenta por las incisiones, o debilidad en alguna zona del rostro que no estaba presente antes de la cirugía. Ante cualquier duda durante la recuperación, el contacto directo con el equipo médico es prioritario.
Conclusión
La ritidectomía es un procedimiento quirúrgico con indicaciones precisas: actúa sobre el descolgamiento tisular del tercio medio e inferior del rostro y el cuello, pero no sustituye a otros tratamientos cuando el objetivo es mejorar la calidad de la piel, restaurar volumen o corregir el tercio superior. Conocer estos límites es fundamental para que cada paciente evalúe si el procedimiento responde a sus necesidades reales.
Para profundizar en otras opciones de rejuvenecimiento facial o procedimientos complementarios, puedes consultar la sección de rejuvenecimiento facial y la página de parálisis facial en el sitio del Dr. Telich, donde se describen los abordajes reconstructivos del nervio facial. Si tienes dudas sobre el proceso de valoración, la sección de preguntas frecuentes puede orientarte antes de tu primera consulta.
El Dr. José Eduardo Telich Tarriba es cirujano plástico especialista en cirugía plástica, estética y reconstructiva, con alta especialidad en cirugía de parálisis facial por la Universidad Nacional Autónoma de México. Médico por la Universidad Panamericana (cédula profesional 7903171), con especialidad en el Hospital General “Dr. Manuel Gea González” (cédula de especialista 11523848) y certificación del Consejo Mexicano de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (No. 2154). Aviso COFEPRIS 213300202A0418. Atiende en el Hospital Ángeles del Pedregal, Ciudad de México, y en Tuxpan, Veracruz.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye una consulta médica ni constituye un diagnóstico.
Referencias
- American Society of Plastic Surgeons (ASPS). Face-lift (Rhytidectomy). Disponible en: https://www.plasticsurgery.org/cosmetic-procedures/estiramiento-de-la-piel-facial/que-sucede
- Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (AMCPER). Ritidectomía facial. Disponible en: https://cirugiaplastica.mx/pacientes/procedimientos/estetica/ritidectomia-facial
- Mayo Clinic. Estiramiento facial (face-lift). Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/tests-procedures/face-lift/about/pac-20394059
- Clínica Universidad de Navarra. Ritidectomía: información clínica. Disponible en: https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/ritidectomia