La cirugía estética puede brindar resultados transformadores que mejoran la confianza y la calidad de vida de los pacientes. Sin embargo, como cualquier procedimiento quirúrgico, conlleva riesgos que es importante entender y gestionar adecuadamente. Aquí te explicamos los principales riesgos de la cirugía estética y cómo minimizarlos para asegurar un proceso seguro y satisfactorio.
Principales riesgos de la cirugía estética.
Infecciones: La infección en el área quirúrgica es un riesgo común en cualquier cirugía. Puede variar desde una infección leve que se controla con antibióticos hasta infecciones graves que requieren atención hospitalaria.
Sangrado y hematomas: La acumulación de sangre en la zona tratada, conocida como hematoma, puede ocurrir tras la cirugía, y en algunos casos requiere drenaje o intervención adicional. El sangrado excesivo también puede presentarse durante o después de la cirugía, lo cual incrementa el riesgo de complicaciones.
Cicatrización desfavorable: Algunas personas son más propensas a cicatrices visibles o queloides. La cicatrización deficiente puede ocurrir debido a predisposición genética o por no seguir correctamente las recomendaciones postoperatorias.
Complicaciones relacionadas con la anestesia: La anestesia general o local conlleva riesgos propios, como reacciones alérgicas o complicaciones respiratorias. Estos riesgos son poco comunes, pero pueden ser graves.
Asimetría o resultados insatisfactorios: Es posible que el resultado no sea exactamente como el paciente espera, ya sea por asimetría o por limitaciones propias del procedimiento. Aunque los cirujanos planifican minuciosamente, el cuerpo puede responder de formas impredecibles.
Embolismo pulmonar o trombosis venosa profunda (TVP): Estos son riesgos más serios y poco comunes, pero pueden ser potencialmente mortales. La formación de coágulos de sangre, especialmente tras cirugías largas, puede provocar complicaciones respiratorias graves si no se previenen.
Daño nervioso: Algunas cirugías conllevan el riesgo de daño a los nervios cercanos al área tratada, lo que puede provocar entumecimiento o pérdida temporal o permanente de la sensibilidad en la zona.
¿Cómo minimizar los riesgos de la cirugía estética?
Elegir un cirujano plástico certificado. Asegúrate de que el cirujano esté certificado por el Consejo Mexicano de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (CMCPER) y que sea miembro de asociaciones reconocidas como la American Society of Plastic Surgeons (ASPS) o la International Society of Aesthetic Plastic Surgery (ISAPS). Un cirujano certificado no solo tiene la experiencia necesaria, sino que también sigue estrictos estándares de seguridad.
Consulta detallada y realista: Una consulta detallada permite que el cirujano conozca tus expectativas, evalúe tu estado de salud y determine si eres un candidato adecuado para el procedimiento. Durante esta consulta, el cirujano debe proporcionarte información clara y realista sobre lo que puedes esperar, tanto en los resultados como en el proceso de recuperación.
Revisión del historial médico: Proporciona toda la información médica que pueda ser relevante, incluyendo alergias, condiciones crónicas, cirugías previas y medicamentos actuales. Esto permite al cirujano y anestesiólogo planificar con precisión y reducir riesgos.
Seguir las indicaciones preoperatorias y postoperatorias: Muchas complicaciones surgen por no seguir adecuadamente las recomendaciones del cirujano. Evitar el tabaco, el alcohol y ciertos medicamentos antes de la cirugía, así como descansar y evitar actividades físicas extenuantes después, son pasos esenciales para reducir el riesgo de infecciones y problemas de cicatrización.
Seleccionar un centro quirúrgico acreditado: Asegúrate de que el procedimiento se realice en una clínica u hospital que cumpla con los estándares de seguridad. Las instalaciones deben contar con personal capacitado, equipo adecuado y protocolos para responder en caso de emergencia.
Evitar viajes inmediatos: Permanecer en el lugar donde se realizó la cirugía durante al menos una semana permite monitorear la recuperación temprana y evitar riesgos de coágulos sanguíneos. Esto es especialmente importante si vives lejos o planeas regresar a tu país tras la cirugía.
Mantener una buena comunicación para el seguimiento: El seguimiento postoperatorio es crucial para una recuperación segura. Asegúrate de agendar y asistir a todas las revisiones programadas para que el cirujano pueda detectar y tratar a tiempo cualquier posible complicación.
Conclusión:
Si bien todos los procedimientos quirúrgicos conllevan ciertos riesgos, una buena preparación y el seguimiento de recomendaciones pueden ayudar a minimizarlos. Contar con un cirujano certificado y comprometido a realizar un trabajo seguro y ético es fundamental para una experiencia satisfactoria.
El Dr. Jose E. Telich, cirujano plástico certificado, está disponible para orientarte en cada paso del proceso, desde la consulta inicial hasta el seguimiento postoperatorio, asegurándose de que tu experiencia sea segura y tus resultados sean los esperados.